Junio, mes de la familia


La escuela quiere establecer una alianza con las familias en su proceso educativo y en su camino de fe.

Uno de los aspectos más importantes entre las familias y la escuela creyente es la redefinición el vínculo que las une. El modelo tradicional de familia y el modelo convencional de escuela, ya hace un tiempo que se han visto profundamente transformados a partir de nuevas formas de construir vínculos.

Familia y escuela creyente están llamadas a fomentar una comunión que exprese puentes entre una y otra en la misión compartida de la corresponsabilidad educativa y de la corresponsabilidad en la educación de la fe.

Ciertamente la familia es la primera responsable de la educación y también de la formación en la fe. Nosotros, como Escuela, estamos agradecidos por esa elección, aunque la escuela es subsidiaria, complementaria y solidaria, ya que recibe la delegación de la responsabilidad educativa que tiene, de forma natural y primera, la familia. La escuela tiene un encargo recibido como cooperación en una misión compartida.

Si bien las dos instituciones educan -familia y escuela- lo hacen de manera diversa, aunque coinciden en una tarea en común. Ambas instituciones son socias. Entre ellas se establece un contrato pedagógico y una alianza para educar también en la fe.

Familia y escuela (implícita o explícitamente), de muchas maneras, realizan el contrato pedagógico y la alianza en la fe compartiendo así un mutuo camino durante todos los años que dura el proceso de escolarización de los niños y adolescentes.

       Qué este tiempo, que es otro regalo de Dios, sea profundamente fecundo para acompañarnos en la solidez de este principio que sostiene nuestra razón de ser: La alianza Escuela y Familia.

Los saludamos fraternalmente.
Equipo de Coordinadores de Pastoral
Colegio Gabriel Taborin